Conflictos sindicales y sociales y su tratamiento en los distintos medios de comunicación

Escrito por el 23 septiembre, 2014

Coordinada por Romina Gómez (Radio Voces, La Rioja) y Luis Angió (programa OTRAS VOCES…OTRAS PROPUESTAS, Bs. As.) se realizó este mesa-debate, en la que participaron Alicia Luna, Secretaria General de los trabajadores no docentes de la Universidad de La Rioja; Carolina Goycochea, docente e integrantes de los docentes autoconvocados de La Rioja; Bárbara Arias, prensa del Sindicato de trabajadores de prensa de Córdoba (SIPREN); y Fernando Einar Gómez, de Cooperativa Selius y la Federación Riojana de Cooperativas Autogestinadas

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Luis Angió: La idea es tratar de intercambiar opiniones y experiencias con compañeros que tienen representación en organizaciones sindicales o sociales, respecto a cómo algún conflicto o lucha fue reflejado en los medios de comunicación, y cómo ven el tratamiento en los medios masivos, tanto locales y nacionales o los medios alternativos. Es importante poder reflejarlo.

Yo, por mi actividad —ahora estoy jubilado—, treinta y pico de años de bancario, también fui delegado general, delegado de base, estando en la Comisión Interna del Banco de la Provincia de Buenos Aires en la Seccional Buenos Aires. Era quien tomaba la prensa, porque lo que nosotros vemos —y hoy todavía se ve— que muchas organizaciones sindicales, y en las sociales también, cuesta mucho la comunicación y cómo comunicar no solo los conflictos, sino las cosas que se necesitan hacer.

La seccional Buenos Aires de la Asociación Bancaria en las elecciones de Comisión Gremial Interna, en los cargos formales de la mesa ejecutiva no existe el secretario de prensa por ejemplo. Cuando entramos en la CGI dije que tendría que haber alguien responsable, porque para muchas cosas hay que comunicar y saber comunicar.

Lamentablemente cuando me fui durante un tiempo quedó responsable un compañero, pero hoy no ha quedado nadie a cargo.

Romina Gómez: También la idea es que puedan darnos algunas cosas que nosotros como radios de medios nos podamos llevar de insumo sobre qué les interesa, qué papel juguamos.

Los medios comunitarios o alternativos surgimos de un espacio organizativo, de una lucha puntual. Hay compañeros de Radio El Algarrobo, de Andalgalá; la radio surgió de toda la lucha minera y después, el contexto en sí, del medio, al insertarnos en esa comunidad vamos descubriendo que está permanentemente en lucha por muchas otras cosas. Algunas veces, cosas más reivindicativas, y otras, cuestiones más trascendentales. Y también, qué papel jugar como medio ahí, más allá desde dónde hayamos surgido como medio, y en qué más podemos ayudar a la comunidad organizada, a los trabajadores organizados de nuestro pueblo.

Hay una preocupación con la que venimos insistiendo en el Colectivo y en las redes: vemos venir un cambio de etapa, en la cual la vinculación entre los medios, los medios alternativos y las luchas va a pegar un sacudón, va a haber un cambio de roles. ¿Cómo lo ven? No solo cómo fue, sino cómo podría ser.

 

Alicia Luna: La única experiencia que tengo es un tiempo largo que trabajé en radio. Fue un trabajo, no fue una construcción organizativa. Hace muchos años a alguien le gustó cómo hablaba y empecé a trabajar en la radio y a vivir de eso. Después lo dejé porque avancé en otra cosa.

¿Cuál es la relación que más nos unió al tema de los medios? Tiene que ver con el sindicato, tiene que ver especialmente con nuestra lucha iniciada; eran los únicos que podían sacar lo que vivíamos acá adentro, y que era absolutamente escondido, hacia afuera. Aun así no nos daban mucha bolilla, porque vos no tenés plata en los medios comunes, no salís. Nosotros salíamos en el diario jugando mucho con eso, cada vez que salíamos al diario le significaba cerca de veinte solicitadas de Tello insultándonos, le venía bárbaro. Ellos jugaban con nosotros y para nosotros era la opción que teníamos para salir. A veces le decíamos que íbamos a cobrarle la comisión porque sacaban solicitadas carísimas de páginas enteras para atacarnos por la notita que ellos nos daban, que era una cosa chiquita sin decir absolutamente nada.

Los que sí nos daban un poco más tiempo eran los medios más independientes. Y el medio más independiente es el que no tiene banca económica, entonces es el único que nos podía dar un poco de tiempo, escucharnos, preguntarnos.

Quizás ahora La Rioja se abrió un poco, pero es un mundo extraterrestre, nadie sabía lo que pasaba acá, era muy difícil explicarlo. Fueron los medios alternativos, más independientes, los que nos permitían salir. Romina sabe, porque Radio Voces era la única que nos daba bolilla en un momento con todo lo que nos fue pasando.

Fueron pasando cosas durante muchos años, hemos venido peleando desde 2001 en adelante y todos los años fueron pasando cosas que cada vez que se iban poniendo más duras, más difíciles, más complejas. Al comienzo del año eran los medios los que nos llevaban en apunte. Después, el resto de los medios, cuando no pueden esconder las cosas, empiezan a aparecer por todos lados. Pero al comienzo era Radio Voces, Radio América, los chicos que tienen páginas en los medios. Esa vinculación nos dio mucha fuerza, porque si no, no existís. Y después vienen las redes sociales y todo lo que nos ayuda en la comunicación.

Yo puedo decir, aun sin saber mucho sobre medios, estuve circunscripta en la pelea día a día para que no echaran compañeros, para que no me dejaran sin trabajo; salvar gente fue lo que hicimos.

Yo soy trabajadora social y en lo que sí creo es que es indispensable que la comunidad se organice, es un principio de vida. Y si la comunidad se organiza en donde sea, eso vale. Y los medios comunitarios o alternativos tienen un valor trascendental de esa realidad que hoy está oscurecida por los medios, porque están bancados. Vos podés mirar uno o coincidir más con otro, pero siempre sabés que no te están diciendo la verdad, sabés que tenés que leer entre líneas y que tenés que mirar un poco más hacia allá.

Es importarte apoyar a cualquier medio comunitario sin una ideología demasiado extrema, porque también está mal. Si yo la cierro con cualquier ideología, tampoco me sirve. La apertura que unos muestran, por ejemplo, en Radio Voces pone de todo. Y eso es lo que te permite hacer un análisis de la realidad. Hablo de ellos porque conozco más lo que tiene. Otro medio, Medios Rioja, estaba bárbaro con nosotros.(Medios Rioja tiene influencia municipal del sector quintelista, del Intendente de la ciudad, Quintela).

Estaba muy bien con nosotros, yo salía todos los días sin ser del sector de ellos porque les era útil esa información en ese momento. Ellos sostenían que después de la toma iban a asumir todos los cargos de la Universidad; cuando eso no pasó, nosotros dejamos de ser santos de su devoción y nunca más.

Esa es la realidad de los medios, el vínculo que tenemos. Lo que sí sabemos y hemos descubierto durante estos años es la importancia que tienen los medios y el valor que tiene el saber utilizarlo o saber llegar hacia ellos. Lo que sucede es que sin plata en algunos no llegás. Y cuando no tenés plata, les tiene que interesar lo que vos hacés. Y les interesa si en ese momento, dadas sus oportunidades políticas o empresariales, les sirve.

En el caso de la toma, (en la Universidad de La Rioja) al principio eran muy poquitos los que daban bolilla. Después del día diez de la toma, ya las tapas de los diarios cambiaron, todos éramos amigos, los medios nos escuchaban. Pero al principio es difícil.

Y particularmente desde el sindicato hemos trabajado mucho con los medios, intentando llegar. Y cuando hablan de medios, no solamente los de comunicación existen. Teníamos un boletincito, porque la plata no alcanzaba para ninguna otra cosa, que tenía un formato de hoja A4 doblada. Era nuestro modo de llegar a nuestros compañeros todos los días, porque si no, no había forma.

Esta es una universidad chica, cuando conversas con alguien, esa persona, si era contratada, dejaba de serlo; si era personal de planta, le quitaban las horas extras, lo cambiaban de lugar. Y si era un docente, era terror lo que tenían cuando nosotros hablábamos. Entonces nos quedaba decir “en su casa lo leerán”. Para que vean la importancia que siempre tuvo para nosotros la comunicación.

De hecho, tuvo mucha importancia en los últimos tiempos; el 11 de septiembre, cuando se hizo finalmente la primera asamblea estudiantil, que fue coordinada entre los estudiantes y nosotros, lo primero que hicimos ese día fue llamar a la toda la prensa. Semanas antes ya habíamos hablado con uno por uno diciendo que vengan, y ese día no sabíamos si lo iban a hacer. Vinieron todos, estuvo hasta Canal 9, que es el canal oficial de la provincia. Y sacarlo del boletín oficial es milagroso. Cuando lo, vi sentí que algo en la sociedad estaba pasando. Después de eso me llama la radio La Torre —la radio de Canal 9— y me hizo una entrevista de más de media hora. No salía de mi asombro. Hasta ese momento nosotros jugábamos mucho con las redes y con YouTube, porque quien venía siempre a cubrirnos y que vino con los mayores conflictos que tuvimos fue Echavarría.

Dentro del sindicato siempre hemos tenido una Secretaría de Prensa y para nosotros fue y sigue siendo muy importante ese proceso. Amateurs, ninguno de nosotros tiene esa capacitación específica. En el sindicato, aunque obtenga el 99% de los afiliados, somos 250, nunca vamos a tener el poder que tienen otros sindicatos.

Fernando Einar Gómez: La cuestión de los medios es importante y más específicamente, el tema de los medios alternativos, la inquietud de los que conocemos la historia de los medios. Poder romper la hegemonía de la comunicación oficial, comercial o empresarial. Tiene que ver con intentar romperla, poder sistematizar los procesos de las luchas populares. Dentro de eso no solamente es imprescindible, sino que es necesario.

La mirada en el proceso que ha tenido en el caso particular de la RNMA es dónde está la función simbólica de ese proceso de resistencia del pueblo en la comunicación y dónde está el resultado efectivo de ese proceso de sistematización del proceso de resistencia y movilización.

Lo digo en el sentido de la masificación del conflicto. Porque en los medios alternativos no tiene masificación. No sé si es un objetivo que se ha planteado dentro de la comunicación alternativa. Pero a la hora de romper el cerco debe ser una agenda plantearse la necesidad de masificación como una suerte  de controlar el poder popular. Lo que contaba la compañera, que se hegemoniza la comunicación y juega en función de los intereses, en el caso de la comunicación alternativa, popular, que se ha ido construyendo en estos últimos años y que se ha sintetizado en una organización como la RNMA, también construye un programa —no sé si lo explicita o es implícito— desde dónde se para para poder plantearlo.

Es un proceso de sistematización y de maduración, una línea de acción política. Porque si no, terminás siendo víctima constantemente del proceso de resistencia en el marco de la improvisación. Y para lo único que te queda la sistematización es la cuestión metodológica.

En ese sentido, la burguesía, el Estado, las grandes empresas han estructurado todo un aparato de difusión, de propaganda, de sostenimiento de una línea política, pero con una posición política bien clara.

El debate que se viene pasa ahí. Desde el punto de vista masivo. Cuando digo masivo, no lo digo por la participación de la gente, sino en el conjunto de los medios en todo el país, de Latinoamérica y del mundo.

Después, hay cuestiones muy particulares con los casos de la comunicación popular alternativa en La Rioja. Tenemos una experiencia —Radio Voces­—, pero es interesante conocer experiencia que se hizo en el interior, el rol que han tenido los medios de comunicación alternativos en el interior, el protagonismo que van asumiendo en esa construcción.

Hoy por hoy es esa la discusión: cómo se sistematiza, no solamente desde un punto metodológico, ver cómo se resuelve la estructura o la herramienta para que se comuniquen el conflicto social y la lucha, sino con una línea editorial que marque ese rumbo en el marco de la resistencia y de la construcción de un poder popular.

Es una tarea pendiente, un proceso que se abre, una nueva instancia que se genera.

Venimos de un proceso de resistencia que es esto: “Si no me dan los medios oficiales, yo un panfletito, busco las radios más chiquititas, algo en Facebook”, es decir, voy resistiendo. Pero hay un proceso de acumulación, de sistematización, y ese proceso hoy tiene que pegar un salto cualitativo hacia una ofensiva. Ese es el marco que se está abriendo.

Carolina Goycochea: Este año lo que se plantea en el debate —lo que plantea Fernando como disparador— tiene que ver con respecto a esta acumulación que se ha ido realizando, en qué situación nos encontramos hoy los trabajadores y el pueblo en general.

Este año y años anteriores también hemos tenido que autoconvocarnos los docentes en La Rioja porque los sindicatos no han sabido responder a lo que los docentes planteaban o necesitaban en el momento. Incluso, en el caso  de AMP (Asociación de Maestros y Profesores de La Rioja) o UDA (Sindicato de Docentes Argentinos), que pertenece a la CGT, corriendo y terminando siendo furgón de cola del Ministerio de Educación y persiguiendo a los docentes que hacían paros con Autoconvocados.

En ese sentido, a la hora de organizarte, te das cuenta que la organización es tan importante como la difusión de esa organización. No solo en el sector docente, se ve en todos los ámbitos. Porque hay construcción del discurso, desde el oficialismo o desde los espacios hegemónicos, que tienen que ver con estigmatizar o hacer una idea al común de la gente del sector que se opone o el sector que lucha.

Por ejemplo, la construcción discursiva con respecto a los docentes a nivel nacional este año y el año pasado fue que: trabajamos 180 días, tenemos 3 meses de vacaciones, y somos, de todos los sectores, los mejores pagos. Entonces, ¿de qué nos quejamos? Encima, trabajamos 4 horas.

Obviamente, frente a los paros masivos, a la rebelión docente de principios de año en Buenos Aires, la gente se puede preguntar qué pasa, qué hijos de puta los docentes. Lo mismo que dicen de los médicos, de los camioneros de aquel que sale a pelear. Porque hay una construcción del discurso que apunta a que aquel que se opone al proyecto es un desagradecido.

Nosotros tuvimos que pelear contra eso, y en ese sentido, la difusión y la comunicación se transforman en una herramienta tan importante como la misma organización del conflicto. Porque uno tiene que salir a aclararle al padre, al  ciudadano, a los estudiantes que uno no hace lo que hace porque es malo, sino que lo hace por una cuestión que te apura, que te aprieta. En ese sentido los medios juegan un rol importante. Y nosotros lo hemos vivido.

Como decía Alicia, vos tenés medios que la juegan de opositor durante un tiempo, que son muy abiertos, pero a la hora del cierre de la información, dejan abierta la conclusión para el oyente entre la división de la persona buena y la persona mala. Entonces ya no tiene que ver con una cuestión de derecho, sino con qué tan malo o qué tan bueno es de acuerdo al paradigma que cada uno maneja.

  En los medios alternativos, lo que se ha logrado y se ha ido viendo a lo largo de la historia en el proceso es cómo ha sido la acumulación de experiencia, pero también como herramienta de lucha cómo ha ido creciendo. 

Yo conocí la RNMA en 2011, cuando se empezó con todo lo de las asambleas, la lucha antiminera en La Rioja. Y de lo que era la RNMA en ese momento a lo que es hoy —o a la participación que había en esos momentos en ese ámbito de debate—, ha habido un crecimiento cualitativo y cuantitativo, porque también se expresa en cómo los trabajadores u organizaciones tienen siempre una oreja puesta en ver qué dice tal radio que es cooperativo. Los sectores más organizados en cuanto a la lucha saben de la existencia de la RNMA, apelan a los medios alternativos.

  Desde lo que conozco de La Rioja, me da la sensación que necesitamos de esa herramienta, pero como una herramienta profesionalizada. El trabajo en la radio que se transforma en un medio alternativo no tiene ser el segundo trabajo o no tiene que ser “lo que puedo hacer en el momento libre que tengo, porque después tengo que vivir de algo”. Tiene que ser el espacio donde yo me profesionalizo y hago de ese lugar mi primera estructura. Porque eso también apunta hacia dónde quiere construirse y cuál es el proyecto ideológico o comunicacional en el cual se establece y se plantea.

  Es muy difícil, es lo que plantea Alicia: desde las organizaciones juntamos diez pesos cada uno, hacemos el A4, de ahí se divide uno en la hora libre en una radio, otro, en otro lado, y resulta ser que entre cinco o seis terminan haciendo el trabajo que debería hacer un batallón. Eso trasladado a las radios comunitarias es así, porque no manejamos el capital.

Ahora, ¿cómo hacemos para revertir esa situación? No transformándose en una empresa ni en un multimedio burgués, sino cómo nos transformamos en una herramienta profesional al servicio de la lucha y de la organización.

Porque, aparte, lo otro que me parece que viene de la mano de la profesionalización tiene que ver con el explotar el discurso del conflicto. Porque vos sos la ventana; así como el Windows es la ventana al conocimiento ilimitado, la radio se tiene que transformar en la ventana hacia la cabeza de cada una de esas personas que está sentada en algún lado en ese momento sabiendo que en ese momento en otro lado está pasando algo, y que comparte esa realidad por más que haya kilómetros.

A la hora de comunicarlo, de transmitirlo, el saber hacia dónde apuntar cuando yo entrevisto al otro. Muchas veces vos tenés la oportunidad de entrevistar a uno con experiencia en medios y a veces tenés la posibilidad de hacerle la entrevista a ese que está indignadísimo, entonces, cómo hacés ese discurso con el cual se van a sentir identificados cada uno en su casa, para que el tipo que escucha en su casa diga “Tengo que estar ahí”.

Esas son cosas que, articulando con organizaciones, se pueden mejorar.

Bárbara Arias: No podía haberme dado un mejor pie Carolina básicamente y, tomando lo que decía Fernando de este salto cualitativo que hay que hacer, estar siempre desde el lado de la resistencia y estar al servicio de las luchas y los conflictos sociales, incluso de los sectores obreros, los sectores de organizaciones sociales, territoriales, socioambientales y demás, muchas veces nos olvidamos que aquel que va a levantar esa nota es el trabajador.

Nos olvidamos, porque muchos de los compañeros que están relevando esas notas, levantando esa información,  tienen justificadamente el prurito de autoasumirse trabajador. Porque el único modelo de trabajador de prensa que nosotros tenemos es el modelo hegemónico que está al servicio de los medios masivos de información que nos vienen reventando la cabeza en todos los sectores posibles, incluso en el laboral.

Es necesario el autoasumirse trabajador como primera instancia y de ahí surgen un montón de otros permisos que nos vamos a dar. Porque el saberse laburante de prensa es saber que yo quiero vivir de esto y que no me tiene que dar vergüenza decir que para cubrir una nota del conflicto de Andalgalá tengo que ahorrar,  pedir prestado para ir. No, yo quiero trabajar de esto y que se transforme en mi medio de vida porque es lo que elegí hacer porque soy trabajadora de prensa.

Yo soy trabajadora de prensa mucho antes de empezar a cobrar un sueldo. Tengo tres trabajos de prensa para poder mantenerme, y no por eso dejo de hacer prensa alternativa comunitaria, popular. No soy igual que otros trabajadores de prensa, soy lo mismo porque comunicamos, pero ellos tienen un discurso, una línea editorial bien marcada, y yo soy una trabajadora de prensa de medios populares, alternativos, comunitarios y soy trabajadora. Es una conciencia que no deberíamos negarlo.

Nuestra intención es otra, es dejar que el discurso hegemónico deje de aplastarnos, imposibilitar que nos aplaste la cabeza como lo viene haciendo, y posicionar un nuevo discurso que traemos desde la construcción de las bases, esto que compartimos en este submundo que pareciera existir por debajo de los canales habituales de los grandes medios.

Como experiencia, les puedo compartir un relevamiento que hicimos en el sindicato de prensa de Córdoba que se hizo el año pasado para el Congreso XXIX de Trabajadores de Prensa de Córdoba. En total, hay 1275 medios en toda la provincia hasta el año pasado. Están divididos en radios, gráficas; la mayor concentración está marcada demográficamente.

Es un laburo que desde el sindicato de prensa se hace básicamente para demostrar que de estos 1275 medios, hay alrededor de 15000 trabajadores de prensa en Córdoba, de los cuales menos del 10% tiene un sueldo por convenio. No sé si alcanzan a apreciar la magnitud y la gravedad de esto.

Los compañeros estamos trabajando en condiciones absolutamente precarias, olvidados, relegados, ninguneados, y somos los que estamos a la vanguardia de esa contrainformación. Pero somos trabajadores, estamos acá, generando la noticia. Y somos trabajadores porque tenemos un horario de cierre, una agenda. Hay una lógica del trabajo que tenemos que seguir, nos guste o no nos guste, hay pautas, se respetan. El tema es que mientras los medios hegemónicos sigan manteniendo ese discurso, el resto de nosotros estamos acá.

Este panfletito me interpela y me indigna. Yo no trabajo ni trabajaría para un medio grande, pero sí me encantaría vivir de mi trabajo con dignidad.

Dentro del gremio hay una sola instancia de lucha al año significativa, que son las paritarias. Como trabajo en el sindicato, tengo que cubrir las paritarias, entonces voy al Ministerio de Trabajo, la cubertura, las fotos, la nota. Y esas paritarias no soy para mí, yo estoy fuera de convenio, yo y miles de compañeros en toda la provincia. Y así funciona en el resto del país.

El hecho de dar ese salto cualitativo es empezar a asumir el rol del comunicador como un rol de trabajador. Porque cuando empezamos a ver con esa óptica y esa lógica de la conciencia de clases es que empezamos a actuar en consecuencia.

No es mi intención que todo el mundo se afilie a un sindicato de prensa, pero autoasumirse laburante, incluso sin estar recibiendo remuneración económica. Pero saber que estás haciendo un trabajo en pos y en favor de una comunidad, y asumir que la comunicación y que el acceso a la información es un derecho humano, un bien común.

Está bueno que lo vean, que lo tengan a mano, porque creo que falta. Dentro del sindicato hay muchas críticas hacia adentro para hacer, que cada compañero sienta que está realizando una tarea de importancia y que es un laburante que no tiene que estar haciendo otras cosas obligado para ir y poder cubrir la nota.

Usted, compañero, se dedica a cubrir notas, yo quiero que usted viva con dignidad y pudiendo hacerlo como es.

 

Luis Angió: Se tocaron varias cosas importantes. Incluso dentro de la propia Red, donde tenemos visiones distintas, y lo bueno es eso, estamos en esta red porque podemos tener visiones distintas en algunas cosas, pero a pesar de eso le damos para adelante y no dejamos de informar lo que hay que informar lo que otros medios no informan.

Nosotros hacemos comunicación de las luchas porque somos parte de las luchas del pueblo.

En el desalojo de la Sala Alberdi en Buenos Aires el año pasado, cuando fueron a reprimir, a los compañeros que balearon con balas de plomo, no fue porque era periodistas, sino porque estaban ahí junto con los que estaban resistiendo.

También se dio el caso pocos días después en el Hospital Borda, que también la Metropolitana reprimió. Y ahí hubo represión indiscriminada, tanto es así que le pegaron a compañeros trabajadores de medios de prensa masiva.

Recién ahora después de un año estamos tratando de instalar en los medios masivos que hay periodistas de medios comunitarios baleados con balas de plomo y que los dos policías hace una semana están presos e incomunicados, porque la pelea, la lucha que llevamos adelante hizo que no se cayera el juicio, la denuncia ni la querella. Nos cuesta horrores poder hacer que los medios lo tomen. Recién ahora lo sacó Página/12 el otro día y algún otro más.

Cómo nosotros, sin ser un gremio, una asociación gremial que lucha, sino que está junto con los que luchan, tenemos que esforzarnos para que los medios visibilicen la información que queremos dar a la población. Y ahí entra lo que planteaba Fernando, la alternatividad, ver su supuesta masividad. Creo que lo alternativo no es contradictorio con lo masivo, al contrario. Lo alternativo es porque nosotros decimos cosas distintas a lo que dicen los grandes medios, pero queremos que sea masivo para que la cabeza de mucha gente que mira todos los días TN, Canal 13, C5N y demás también puedan conocer que hay otra realidad.

A mí me espanta ver que en La Rioja hay tres canales. Y veo lo mismo que se ve en otras provincias del país: lo único que tienen prendido en los bares es Canal 13 y C5N. No creo que sea malo, y si es malo, habrá que tratar de ver cómo se trabaja en los medios para mejorar la calidad, pero no negarlo.

Eso también es una tarea de los trabajadores de prensa. En algunos casos, sos dueño y es difícil involucrarte.

En Buenos Aires pasa lo mismo. Los compañeros del CTP (Colectivo de Trabajadores de Prensa), que es un agrupamiento dentro de la oposición a la UTPBA (Unión de Trabajadores de Prensa de Buenos Aires) —burocracia infame con 25 años en el gremio, negocia cualquier cosa sin asamblea—, están en lucha. Y cuando hay una lucha de paritarias entre los medios de prensa con sus patronales, ni los medios opositores ni oficialistas informan nada, porque ahí están juntos. Es tener que informar sobre la pelea de trabajadores sobre sus propios patrones. El patrón es uno solo, después, el problema es ideológico.

Tenemos compañeros allí que todavía —a pesar de que están en esa pelea y que nosotros los llamamos y damos a conocer la información, cubrimos marchas, asambleas, piquetes en la puerta del medio, como ahora Página/12— a nosotros no nos consideran  trabajadores de prensa, nos consideran buena gente que informamos.

Es una pelea que hay que dar, pero nosotros siempre vamos a estar del lado de los trabajadores. Por eso la idea es charlar un poco cómo a los trabajadores de prensa los tratan los medios, sus propios patrones.

Romina Gómez: De lo que fueron tirando algunos compañeros y en la necesidad de la profesionalización de nuestros medios comunitarios, de masificar, llegar a una disputa real de sentidos a través de nuestros medios para que todas estas luchas, estos logros, esta reivindicación de derechos se masifique a través de estos parlantes, de estas antenas, también qué están dispuestos a hacer como trabajadores organizados para con nuestros medios para mejorarlos.

Pensaba en lo que decía Alicia, necesitamos un programa de trabajadores organizados en la radio, no está y  no lo podemos cubrir. Es un hueco que quizá podríamos hacerlo, porque somos trabajadores también, muchos de nosotros estamos organizados en otros lugares, y podríamos hacerlo.

Y pensando en lo que se viene y pensar la comunidad en relación, en cómo los trabajadores se vienen organizando. En nuestra provincia ha cambiado el contexto, hay instancias de lucha que se vienen dando año a año que antes nos costaba verlas, reconocerlas, y hemos visto que hoy ha cambiado y nos parece que en el contexto nacional también van a venir cambios. Vemos necesario que nuestras articulaciones comiencen a ser más directas y que se empiece a ver el medio como uno más. Nosotros vamos seguir intentado profesionalizarlo, porque en realidad para nosotros, puntualmente en el caso de Radio Voces es una preocupación, y queremos construir ese medio que pueda disputar realmente el discurso hegemónico.

Carolina Goycochea: Yo me levanto a las 7:00 de la mañana, prendo la radio para ver qué lo que pasa a las 7:00. Pero vos tenés una franja hacia dónde querés llegar: ¿Quiero llegar a todos o quiero llegar a una franja que va a ser la puerta para llegar a todos?

Primero, definir esa franja. En La Rioja hoy en día vos tenés una franja importante que viene siendo apaleada y que no tiene espacio en ningún lado, que son los trabajadores industriales. El tipo se levanta a las 5:00 de la mañana todo los días de su vida y lo primero que hace es prender la radio antes de poner el mate para saber qué pasa en la Argentina, qué pasa en La Rioja. Y el tipo hoy en día llega a la puerta de la fábrica y no sabe que la fábrica de al lado está en conflicto.

Conozco compañeros que han sido despedidos de la fábrica que hoy no tienen dónde carajo estar haciendo algo, y que pueden estar organizados dentro de la radio haciendo ese programa, informándole a los compañeros por qué cuando te echan con causa, la empresa lo hace para no perder el   REPRO (subsidio de parte del Estado). Los compañeros tienen que saber que cuando los echan con causa no se tienen que ir a su casa, se tienen que atar en la puerta de la fábrica porque el despido con causa es beneficio de la patronal. Y son compañeros que lo pueden ver como una brecha.

Y después a las 7:00 de la mañana tenés a todos los empleados públicos, todos los docentes, y ustedes tienen la ventaja de ser la primera radio en el dial, la 88,7

Esos compañeros de la fábrica a los que vos les hacés el espacio te van a hacer la prensa en la radio.

Tiene que ver también con la articulación. Un proyecto de la radio alternativa no se encierra en ver quién quiere disponer su tiempo libre para venir a trabajar a la radio, sino que tiene que ver cómo me sirve como herramienta para potenciar la lucha que llevamos adelante todos los días.

Yo conozco a changos que han echado de la fábrica; basta ir y decirles: “Miren, chicos, lo van a grabar a las 10:00 de la noche para pasarlo a los 5:00 de la mañana”.

Romina Gómez: Nosotros somos cooperativa de trabajo, justamente, por esta definición que daba la compañera, daba que los compañeros que hacen radio comunitaria se reconozcan como trabajadores de prensa. De hecho, tenemos una compañera que todavía dice “cooperativa Voces”, se olvida el “trabajo”.

Siendo cooperativa, nos organizamos con la Federación de Cooperativas con esta intención y convencidos de que mientras más seamos en la defensa de nuestros intereses, en este caso, el sector autogestionado, se logran más cosas y se avanza con otras cosas de otra forma, mejor, y hasta se planifica y tenemos iniciativa. Estamos trabajando como el espacio de prensa de la federación.

Para nosotros como Radio Voces nos cuesta en el sentido de que es una tarea más de encarar, pero identificamos que no el mismo proceso que ha llevado antes la Mesa de Cooperativa, que después se formalizó como Federación de Cooperativas, y desde que Radio Voces cumple la función de prensa de esa federación, cómo cambia la instalación de la organización en la sociedad. Y, además, cómo hacia adentro de esa federación los compañeros van conociendo, porque también hacemos el boletín, a todos los compañeros vamos contando qué está haciendo cada cooperativa a través del boletín. Y trabajamos la comunicación, más allá de la noticia, lo informativo, lo informativo, la construcción de sentido. Entonces, está el video de Angelelli para el 4 de agosto que vamos a difundir, y el spot en la radio con el mensaje sobre la importancia de la organización autogestionada. Es la construcción de sentido a través de la comunicación. Es un trabajo que nos está llevando un esfuerzo, pero creemos que resulta y que tiene que ver con definir una línea editorial, un proyecto, un objetivo, hacia dónde querés ir, a qué intereses representás y qué obtenés con esa organización, y no hacerlo meramente una actividad metodológica.

En el sentido de lo que decíamos, qué estamos dispuestos a hacer para que los medios comunitarios, mejoren el pensar este tipo de articulación nos parece que puede ayudar a mejorar el contenido, a que pueda disputar espacios que no hoy no están cubiertos en otros lugares.

Bárbara Arias: No sé si suma, pero sobre los periodistas disciplinados de arriba, esta cosa lineal de la editorial para la empresa editorial, este año en la paritaria de prensa de sacaron en la que no se llevó a ningún acuerdo, una paritaria que fue muy larga porque empezó en diciembre del año pasado, se empezó pidiendo a las patronales un aumento de emergencia y una reapertura de emergencia de prensa, puesto que el salario del trabajador de prensa había quedado en un desfasaje evidente por la situación económica que todos conocemos.

Ni bien se pide esto, que fue un bono de 2000 pesos, en Navidad, nos despidieron un compañero en La Voz del Interior, Hugo Caric, que hacía 25 años que prestaba servicio en esa empresa nefasta.

Lo despiden a Hugo, más allá de que el compañero pueda haber llegado a un acuerdo. Nosotros lanzamos el primer ataque, que fue el pedido de aumento, la patronal responde con un despido absolutamente atemorizante para el resto de los trabajadores. No sabíamos que hacer. Los compañeros tenían miedo de hacer asamblea, Pasó diciembre, en enero se presenta un nuevo pedido de apertura inmediata de la paritaria, y empiezan a despedir compañeros de los medios masivos. Era una lucha que claramente el sindicato estaba perdiendo. Porque el sindicato está conformado por laburantes. Los compañeros decían “pará, porque nos vamos a quedar todos en la calle”.

Son muy poderosos, pero se puede romper esa lógica. De hecho, se rompió cuando los compañeros empezaron a revisar los convenios colectivos de trabajo, la ley asquerosa de las asociaciones sindicales, que es horrible, espantosa, pero que tiene un artículo que nos salvó de muchos quilombos: no es necesario salir del lugar del trabajo para hacer una asamblea. Muchos compañeros no lo sabían, no lo manejaban, porque no estamos acostumbrados a manejarnos con esa lógica de organización, no está en nuestra cabeza. Hasta que los compañeros supieron que nadie les podía decir nada por hacer una asamblea, empezaron a juntarse.

Canal 10 de Córdoba, del multimedio SRT, nacional y popular y toda la historia, no asistía a las paritarias. Sí, un multimedio nacional y popular, pero son patrones. Entonces los compañeros en los programas de la radio, en la televisión y hasta en el blog los escrachaban: “¿Nuestros patrones no van a ir a las paritarias?”. Dejaban en los paneles del programa de televisión los carteles. En un panel de cinco, quedaba uno trabajando, conduciendo el programa en vivo, diciendo: “Ahora vamos a ir a una nota. Pero ustedes se preguntarán que serán estos carteles. Los compañeros están de asamblea”. Fue histórico, se quebró la lógica histórica de amedrentar y castigar al compañero por tratar de organizarse. Y si eso no nos da la esperanza, no sé qué otra cosa lo hará.

Y como última anécdota, en La Voz del Interior, luego de todos estos despidos, de perseguirlos, de filmarlos cuando hacían las asambleas, este acoso permanente, este hostigamiento feroz que tuvieron, nosotros con otros tantos grupos de trabajadores de prensa hicimos un escrache frente a La Voz del Interior porque seguían hostigando y amenazando a los compañeros con despedirlos porque continuaba la paritaria. No solamente estábamos rodeados de policías, con los compañeros fue horrible, porque estaban de un lado de la reja, no podían salir a la asamblea que estaban haciendo en la calle, así que ellos hicieron la asamblea adentro, que culminó con los compañeros saliendo hasta la reja y haciendo un aplauso simbólico. Quizá eso es muy poco en términos de escándalo, pero sí fue un escándalo dentro de la empresa, porque se dieron cuenta de que los trabajadores no tenían miedo. Fue una horda de cien laburantes de la redacción, compañeros que comenzaron siendo linotipistas, aquellos que son históricos con 30, 40 años de antigüedad en la empresa aplaudiendo afuera.

Cuando un trabajador se organiza y adquiere esa conciencia y sabe que tiene ese poder para romper y vencer algunas de estas lógicas tan perversas, es emocionante, es movilizador y, sobre todo, es muy esperanzador.

Yo, que soy bastante nueva en esto —hace 3 años que me dedico a prensa—, me considero hija de esto. No quiero decir que soy hija de los 90 —lo soy, pero no lo quiero decir—; me asumo hija de estas nuevas luchas y de esta esperanza que se está gestando en esta nueva toma de conciencia. Hay algo que está cambiando y estamos siendo testigos.

Luis Angió: Romina comentaba las distintas posibilidades de colaboración o de ayuda. Hay dos cosas dentro de la Red. Por mi formación sindical y de activista, en mi programa tomo mucho de los conflictos sindicales. Todos los años tenemos dos plenarios nacionales de la RNMA como hoy —esto es más abierto porque hay otros compañeros que no son de la Red y hay debates, talleres—. Cuando discutimos en los plenarios siempre pongo un ejemplo. Y eso también tiene que ver con la formación de la Red: por la etapa en la que se conformó, las luchas sindicales no eran tan masivas. Pero todos los 90, 2001 y demás, lo que fue el surgimiento de organizaciones sociales, movimientos cooperativistas, de desocupados, piqueteros. Esa fue la esencia mayoritaria porque era lo que había en ese momento, no es porque estaba mal; estaba bien tomar esas luchas porque eran las únicas. En ese momento las luchas sindicales de los trabajadores eran muy defensivas, era poco.

Cuando nos reunimos con los compañeros de las distintas provincias, no puedo entender que los medios nuestros no reflejen, salvo los que estamos en Capital y Gran Buenos Aires porque el gran quilombo mediático que se arma, cualquier conflicto, te cortaron la calle y te enteraste en La Rioja que en Corrientes y Callao, en el Obelisco están cortando un calle, y todos los medios te batallan y te lavan el cerebro con eso. No puedo entender que en ninguna provincia haya un conflicto sindical, o sea, en todas las provincias los patrones son todos buenos, no echan a nadie, ninguna pelea por salarios. ¿Cómo puede ser que nosotros no podamos reflejar conflictos sindicales más allá de la General Paz? Salvo cuestiones muy grandes que ya explotan, pero que te enteraste después de 15, 20 días, porque la lucha es muy grande y las les excede.

¿No hay una fábrica en Córdoba en la que hayan echado a cuatro o cinco compañeros? Eso lo tenemos que reflejar nosotros porque los grandes medios no lo van a hacer, les importa un carajo.

De Lear reflejan que todos los días cortan la Panamericana —llevan 3 meses de conflicto—, pero todavía ningún medio de comunicación masivo llamó al ministro de Trabajo para que explique por qué todavía no reincorporaron a esos tipos, cuando fueron echados ilegalmente. Todavía no hubo ningún empresario de Lear que por radio explicara por qué los echaron. La complicidad es tan grande que no permite eso. El conflicto es tan grande que en los medios nuestros lo sacamos prácticamente todos los días para ir llevando adelante cómo va evolucionando el conflicto o, a veces, cómo involuciona.

Pero eso no significa que es el único conflicto que hay en el país. Siempre es esa discusión. En las provincias donde estamos los compañeros de los medios quizás a veces no pueden entrevistarlos ellos; no importa, pasen el date y los llamamos nosotros, después nos arreglamos cómo los entrevistamos, qué les decimos, qué les preguntamos.

El compañero no sabe en la puerta de la fábrica de al lado si echaron a alguien o no. Y esa también es nuestra tarea: no solo esperar que venga el delegado o el laburante que echaron diciendo queriendo denunciar tal cosa, sino ir nosotros a las fábricas o a los lugares de trabajo a preguntar cómo está situación, averiguar quién es el delegado.

 ¿En una fábrica está todo bien?, ¿les pagan a todo el mundo las horas extras?, ¿las vacaciones se las dejan tomar a todos sin problemas? Son hechos de la realidad y es parte de la explotación.

Los que tenemos esta relación con ustedes —y ustedes a su vez, porque también tienen contactos con compañeros de otros gremios, otras cooperativas— es importante  ayudar a que, si no tienen formación de prensa o no saben cómo comunicar sus conflictos, se puede intercambiar la opinión o la experiencia, avisando que hay radios en las que si van o mandan un mail les dan bola y sus conflictos los pueden dar a conocer para que salga de estas cuatro paredes. Incluso sirve para quitar el miedo. Por supuesto, siempre todo tiene que ver con las condiciones en ese momento, si la lucha es defensiva u ofensiva, si hay unidad o no, tampoco descolgarse uno solo o quemar a un compañero por el solo hecho de hablar. Es más, hay un conflicto y a veces le decís “Contame, dejá que lo explico yo, es off the record y cuento lo que pasa”, después no sabe nadie quién lo dijo”.

Pero me parece que lo que planteaba Romina es parte de eso, la ayuda, la colaboración mutua y el intercambio que podemos hacer entre los medios alternativos y las distintas organizaciones que sabemos que pelean, que quieren otro cambio. Es  un id a y vuelta. Hay una parte de responsabilidad nuestra, hay que ir y salir.

Estamos todos con mucho problemas, con mucho laburo, no nos da el tiempo para todo, pero cada tanto, quizás más en estos lugares, en ciudades más chicas, creo tienen  sus pro y su contra los medios comunitarios.

El pro es que dentro de la comunidad el porcentaje de las radios alternativas que es escuchada es mayor que en Buenos Aires; en Buenos Aires te abarrotan, acá cuando es que no te quieren exprofeso, te interfieren la señal. Esa es una ventaja; en una ciudad más grande como Córdoba, Buenos Aires o el Conurbano a veces es difícil. Ahí sí a nosotros nos cuesta más que esa difusión se haga masiva. Pero también tiene que ver cómo hacés el tratamiento de la información para que el otro se enganche.

Y como medio —yo no soy muy adicto a las redes sociales— a veces tenés que tirar algo por una red social para ver si se engancha y se reproduce, y a partir de ahí sí te sirve para que te escuchen.

Es muy válido que quienes tienen conciencia de la importancia de la comunicación en las luchas, en los conflictos en las organizaciones sindicales, a su vez lo transmitan a otras que quizás son compañeros de otros gremios que no llegan a darle esa importancia y que es tan necesaria.

Estamos hablando siempre de organizaciones sindicales o sociales que sabemos que más o menos tienen una opción de lucha, en general, por la defensa de los intereses, no los burócratas; ellos se encargan de que los llamen sus patrones, que son los medios de comunicación masivos.

Fernando (DTL):  ¿Pueden comentar alguna experiencia que les haya servido  con los medios alternativos y alguna experiencia que les haya servido para llegar a los masivos y alguna que haya sido un fracaso?.

Carolina Goycochea: Cuando largamos con lo de Autoconvocados el 13 de febrero, que era por la pelea salarial, tuvimos la cobertura dos o tres medios simpatizantes, porque el problema de los medios hegemónicos —o de los medios que se dicen progres— tienen que ver también con a quién le van a hacer la entrevista. Por ejemplo, en el proceso de Autoconvocados hubo gente del quintelismo, gente del intendente de la cuidad de La Rioja, pseudo opositor de Beder Herrera, Gobernador de la provincia. Los medios que representan al quintelismo enfocaban sus entrevistas solo a los dirigentes del quintelismo. Entonces, la versión del conflicto de Autoconvocados era uno. Y tenías otros medios progres, también abiertos, que apuntaban las entrevistas a mí o a otros dirigentes reconocidos de Autoconvocados, entonces esa versión era otra; una, más burocrática, y la otra, más asamblearia.

Y de ahí teníamos el aporte que hacían los chicos de Radio Voces, que cada vez que hacíamos asambleas, se contaba, y que, efectivamente, ellos saben a quién dirigir la entrevista. Porque La Rioja es chica y todos nos conocemos y, como vos decís, uno tiene olfato como para ver a dónde vamos.

Hubo dos o tres versiones del conflicto de Autoconvocados alrededor de eso. Y vos tenías que pelear, porque en el medio, no solo peleabas contra la patronal, que es Ministerio de Educación, sino que, aparte, peleabas contra los dos sindicatos, que venían a las escuelas a hacer la lista de los docentes que hacían paro de Autoconvocados para entregárselas al ministerio. Y después, cuando los sindicatos decidieron salir, Autoconvocados terminó quedando a la cola; ellos se sentaron en la paritaria, y Autoconvocados no. Pero para ese momento, Autoconvocados, reventado por las divisiones internas.

En ese sentido, la experiencia con los medios es muy frustrante. Es como el programa que hacía Silvio Soldán en el que tenés 2 segundos para responder 20 preguntas. Carin Lanzillotto, de FM América —con el cual no tenemos una buena relación—, te dice: “¿Cómo viene el conflicto docente?”, y vos sabés que tenés que hablar rápido. O tenés un programa de La Red, con los cuales tenemos buena relación, que te da el espacio y el tiempo y la repregunta para que el que está escuchando la radio sepa de qué se trata el conflicto. Lo mismo pasó con ustedes: hubo medios que era “habla rapidito y no respires”, y había otros, “tomate el tiempo para decir lo que tengas que decir”.

Te voy a contar una buena y una mala experiencia de radios comunitarias. Radio Voces me llama y me hace una entrevista porque sabe que soy referente de izquierda, ambientalista, docente, y yo tengo todo el espacio. Incluso, muchas veces hacemos cosas juntos. La radio alternativa de la Costa, donde está Alejandro Salvato manda a la movilera a hacer una nota al conflicto de Autoconvocados,  y la chica, como me conoce, me viene a hacer la nota, y cuando le dice a Alejandro Salvato que es Carolina Goycochea, le suspende la nota, después de media hora de hacerme esperar para hacer la nota. ¿Por qué? Porque él pertenece al sindicato al cual nosotros estamos enfrentados.

Por eso, cuando yo planteo la profesionalización no tiene que ver con tener una idea romántica de que a través de los medios vamos a lograr la toma del poder. No la vamos a lograr solo a través de los medios ni tampoco entrar en la lógica de la construcción de los medios como la tienen hoy los medios hegemónicos, porque ellos tienen una lógica de mercado. Nosotros lo que estamos buscando de los medios es una lógica relacionada a la lucha de clases y del lado de los trabajadores.

Cuando uno dice profesionalización, no quiero que Romina 8 horas para poder vivir; quiero que trabaje 8 horas sentada en Radio Voces.

Vos decir, Fernando, que no podemos estar esperando a ganar a compañeros de los multimedios, pero ¿cuántos compañeros de los multimedios, de La Voz del Interior o de Página/12 que viven en conflicto no darían cualquier cosa para poder, aunque sea, sobrevivir trabajando en un medio alternativo? No pasa por una cuestión ideológica, sino de bolsillo, porque es lo que nos aprieta. Marx ya decía que lo que mueve al hombre es la necesidad. Lo primero que vas  a resolver es eso.

Cuando hablamos de profesionalización, ¿cómo articulamos todas las organizaciones? Porque vos tenés compañeros dentro de los medios que son militantes; son trabajadores, pero son militantes. Entonces, cuando vos te transformás en un periodista, sos el militante. Es lo que hace la diferencia con el otro medio, vos un militante de ese lugar.

Y los trabajadores periodistas militantes cuentan con una herramienta que no tienen los medios hegemónicos: son surgidos de las comunidades, conocen el territorio, caminaron por el barro, saben cuál es la necesidad de aquel al que vos querés llegar. Entonces tenés una ventaja en ese sentido. La guerrilla armada por Vietnam no contaba con los medios del ejército yanqui, y sin embargo, los derrotaron y lo hicieron conociendo el terreno y, se podría decir, con flecha y boleadora.

Nos planteamos desde esa perspectiva, ¿por qué no nos juntamos y hacemos una convocatoria todas las organizaciones que vean la necesidad de un medio al servicio de las organizaciones que hoy están en lucha y discutamos aportes económicos?. Radio Voces estuvo dos meses sin salir al aire. No  es algo que no hayamos hablando alguna vez, es cuestión de organizarse, es cuestión de articularlo. Dos meses estuvieron sin transmisor.

Por ejemplo, ustedes articulan con cooperativas. La radio, única cooperativa que pertenece a FERCOA es la de ustedes. Entonces, ¿por qué desde las cooperativas no se articuló los fondos necesarios para resolver el problema del medio de comunicación único de las cooperativas?

Son cosas que tienen que ver con las tácticas y las estrategias. Primero definís tu estrategia: a dónde querés llegar, en qué te querés transformar. Y a partir ahí, vos discutís qué tácticas: con quién, cómo, con qué tiempo. Y ahí discutimos si es maoísmo o es trotskismo-leninismo. Pero lo puntual es poder definirlo sentándose de aquellos que quieren, efectivamente, hacer de la radio no su pasatiempo, sino los que quieren de la radio una herramienta de lucha. Son discusiones diferentes.

En ese sentido, yo, así como muchas veces he ido y me he sentado a tomar mate y hemos organizado un montón de cosas, nos sentamos y discutimos con qué organizaciones se articula, qué organizaciones tienen que estar interesadas en poner plata para poder salir una vez a la semana, de la misma manera que Eduardo Menem sale una vez a la semana en radio La Red.

Fernando (DTL): Contando la experiencia desde nuestro lado en los medios, yo soy de un colectivo que se llama DTL, que nos dedicamos, sobre todo, a resolver las cuestiones técnicas de las radios comunitarias. Nosotros veíamos la limitación de hacer las cosas en los tiempos libres, de que sean unos pocos compañeros que tienen el conocimiento para hacerlo y tengan que estar de acá para acá.

Llegamos a un punto, después de haber hecho en un primer taller 60 transmisores de radio, otros 60 transmisores de radio, 20 transmisores de televisión, no solo la cantidad que había que hacer, sino que los que hicimos había que arreglarlos porque se rompían, ya no nos daba abasto. Entonces necesitamos tener por lo menos un par de compañeros rentados para que no solo resuelvan el trabajo, sino que se puedan capacitar, profesionalizar, mejorar su práctica, que es diferente cuando vos lo haces 8 horas por día —que nunca son 8, son muchas más—, esa práctica te pone en otro ritmo.

¿Cómo lo podemos sostener?, ¿vamos a salir a vender transmisores? La primera opción fue, para que estos compañeros puedan hacerlo no cobrándole a las radios comunitarias, sino acompañándolas, pedirle plata a las organizaciones. Costó muchísimo, conseguimos algunos fondos, pero que fueron menores dentro de la economía de nuestro colectivo, y no se pudo sostener eso. Si hay un lugar donde hay organizaciones que podrían sostener algo, es la Ciudad de Buenos Aires, y aun así no pudimos sostenerlo.

La segunda táctica fue profundizar el lado cooperativo. Armamos una cooperativa, vendemos servicios, y con esa plata sostenemos el laburo. Nos da la posibilidad de estar trabajando no 8 horas por día, sino 14 horas por día, de 7:00 de la mañana a 9:00 de la noche. Subidos a las torres todavía de noche para terminar los laburos.

Pero más allá de eso, ¿qué pasa ahora? Tiene muchas cosas buenas, pudimos comprar equipos, pudimos profesionalizarnos en una cantidad de cosas, pero la verdad es que nos termina sacando tanto laburo el laburo que nos queda poco tiempo para hacer el laburo que queríamos hacer, el laburo comunitario.

En el fondo, lo que uno termina haciendo como laburo cooperativo, tampoco es tan fácil.

Romina Gómez: En nuestro, la radio se sostiene básicamente con el aporte de las cooperativas, no quizás de la Federación como tal, pero sí, de hecho, estamos debiendo plata a una cooperativa para hacer este encuentro.

Y para nosotros ha sido una respuesta que salió de la marginalidad el hecho de construir espacios de producción para sostener la militancia. Tiene todas esas cosas que mencionó Fernando, pero en alguna instancia salís de la precariedad del aporte de ver quién puede, en qué momento, cuánto le alcanza, y pegó el salto. Por un lado, vendo una cosa, un producto y que también en la misma radio fue así, porque también las radios comunitarias, alternativas y populares está la discusión, ¿vender el espacio?, ¿vender publicidad?

Entonces, nuestra respuesta es sí, vamos a vender publicidad, pero quienes lo van a sostener son las cooperativas. Nosotros no vendemos producto material, vendemos productos simbólicos; quienes venden productor materiales son nuestros compañeros de las cooperativas. Ellos sostienen la radio y nosotros vendemos su producto publicitariamente.

Bárbara Arias: El sindicato publica una revista que se llama UMBRALES. Hace 20 años que el área de Cultura del gremio edita esa revista que es coleccionable tipo libro. Son ediciones muy lindas estéticamente, labura mucha gente ahí.

Es un espacio libre en donde los trabajadores de los medios hegemónicos y los que no están en los medios hegemónicos pueden escribir lo que quieren, sin presión, sin línea editorial. Es una construcción colectiva bastante buena de muchos trabajadores. Incluso, hay compañeros trabajadores de medios alternativos que han hechos unos aportes increíbles en este número, que es el de la ley de medios. Han hecho aportes riquísimos desde la comunicación alternativa, comunitaria y popular. Está bueno compartirlo porque esto se reparte, está en los cafés más coquetos de la ciudad.

Yo me acuerdo de mi abuelo. Iba a tomar café al centro y en el bar, cerca de la Facultad de Derecho, estaba esta revista, y yo me acuerdo haberla visto de niña. Quién diría que hoy la estoy divulgando.

La agenda la creamos nosotros entre laburantes. Nos parece vital rescatar los temas que quizás no están en la agenda de los grandes medios, como el agua como un bien común o como un bien comercial. Apostamos al bien común, lógicamente. Se denuncian un par de cosas muy interesantes. Incluso, compañeros que en los medios donde ellos trabajan no podían publicar esas notas aprovecharon e hicieron enormes aportes de investigación que están en esta revista en un dosier muy bonito, dedicado y, sobre todo, muy detallado, muy bien investigado.

Por suerte para nosotros y para desgracia de un montón de compañeros, la del histórico juicio a las fumigaciones en Córdoba se acabó. No pudimos traerla a La Rioja porque se agotó de tanto presentarla. Para nosotros en Córdoba eso es un gol de media cancha.

Alicia Luna: No hay forma de salir en ningún lado si no hay medio independiente de verdad que sea capaz de seguir una noticia. Porque cualquier otro medio la sigue mientras le sirva. Entonces, si hay algo que hay que apoyar, es la posibilidad de que la comunidad se organice en esto, y si está organizada, apoyarla.

Y como sindicato, incluso por las manos que nos ha dado Radio Voces en su momento, vamos a hacer una propuesta para darles una mano. Hay que reconocer a la gente que nos ha apoyado y dado una mano sin conocernos.

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