En defensa de la educación artística
Escrito por Red Nacional De Medios Alternativos el 04/09/2008
Los alumnos de arte de Avellaneda se organizaron para, en conjunto, luchar contra las pésimas condiciones en las que cursan y lo que denominan una privatización progresiva de sus escuelas . Los estudiantes de la Escuela de Música Popular, el Instituto Municipal de Arte Fotográfico y Técnicas Audiovisulaes y el Instituto Municipal de Música, que funcionan en la localidad bonaerense de Avellaneda, dijeron basta. Cansados de la falta de respuestas a las pésimas condiciones en las que estudian organizaron por primera vez una protesta en conjunto. El viernes 5 de setiembre, desde las 19, realizarán un escrache y una clase abierta en la Plaza Alsina.
Los reclamos de los alumnos son muchos y no son nuevos. La Escuela de Música Popular (EMPA) lleva años exigiendo un nuevo edificio único. Con ese fin, el año pasado la municipalidad de Avellaneda les cedió un terreno para que el gobierno provincial se encargara de la construcción de una sede. Pasaron los meses y el terreno sigue igual que al principio.
Laura es alumna del Instituto Municipal de Música y explicó a Red Eco que el detonante de toda esta situación fue hace unos días cuando en el Instituto se cayó una parte del techo de un aula, a metros de una de las secretarias del lugar: “Esto se sumó a otras falencias que ya existían. Por ejemplo, en la mitad de las aulas hay pérdida de gas y los baños no pueden usarse”.
En el caso del Instituto de Arte Fotográfico, una de las aulas que funcionaba como laboratorio está inutilizada hace meses, pero aún no la han arreglado ni reemplazado por otra. Laura comenta que se les ofreció a los alumnos que pinten dos de las aulas para evitar así pagar a otra persona por el trabajo. Pero luego las instalaciones quedaron a disposición de la Casa de la Cultura (edificio en el que funciona el Instituto).
A su vez, el escaso presupuesto con el que deben manejarse las escuelas es insuficiente por lo que no está garantizado el mantenimiento edilicio y administrativo, faltan bombitas de luz, sillas, lavandina, tizas, entre muchos etcéteras. Sumado a la falta de calefacción, paredes electrificadas, aulas y baños clausurados, y falta de espacio físico para cursar.
Pero además de los reclamos edilicios, los estudiantes están preocupados por lo que denominan una privatización progresiva de los institutos. Uno de los primeros indicios es que la supervisión y el otorgamiento y validación de títulos dependen de la Dirección Provincial de Educación de Gestión Privada, dejando de esta manera a las escuelas públicas en manos de la entidad que regula las instituciones privadas.
Laura ejemplifica esta situación con lo que sucede en la Escuela Municipal de Cerámica de Avellaneda: “Allí, los estudiantes deben pagar una cuota de 70 pesos por materiales, pero si no pueden hacerlo tienen que realizar distintos trabajos dentro de la escuela a cambio de la utilización de los materiales necesarios para estudiar”.
Pareciera ser que desde las autoridades del municipio éste sería el modelo a seguir. Al menos eso fue lo que les dijeron el Secretario de Educación, Cultura y Promoción de las Artes, Antonio Hugo Caruso, y el Director de Enseñanza Artística de Avellaneda, Osvaldo Di Pace, a los alumnos con quienes mantuvieron una reunión.
Por todo esto, los estudiantes de las escuelas de arte de Avellaneda convocan este viernes en la Plaza Alsina a todos los que quieran acercarse, pero especialmente a los alumnos de otras instituciones artísticas de la zona para, de esta manera, transformar los reclamos individuales en uno solo y colectivo.